El Diagnóstico definitivo de la Apnea Obstructiva del Sueño se realiza a través de un examen llamado Polisomnografía por el que el paciente pasa la noche en observación para que su sueño sea monitorizado.
Durante el examen los datos se registran en un ordenador y el paciente es gravado mientras duerme por una cámara de vídeo especial equipada con luz infrarroja.
La gravedad de la Apnea se clasifica según el número de pausas respiratorias (mayores de 10 segundos) por hora.
Dependiendo de la gravedad del problema, se le indicará el tratamiento más adecuado.
Ningún tratamiento farmacológico es eficaz para la apnea obstructiva del sueño. Forma parte de tratamiento:
El dispositivo oral OdontoApneia está indicado para los casos de apneas leves y moderadas. El dispositivo posiciona la mandíbula adelantada dejando libre el paso del aire en las vías aéreas superiores con lo que se elimina el ronquido y la apnea.
Su uso es adecuado en combinación con el dispositivo oral OdontoApneia en pacientes con obstrucción nasal. Los estimuladores nasales modela el cartílago de la nariz, mejorando el flujo de aire y evita el colapso de la nariz a inspirar, evitando todavía que el paciente respire por la boca.
El CPAP o BIPAP nasal es un aparto usado durante el sueño para enviar aire a la laringe a través de una máscara nasal. Este se viene utilizando mucho en pacientes con apneas graves.
El aire a presión que llega a través de una máscara colocada sobre la nariz mantiene la faringe abierta previniendo apneas.
El tratamiento quirúrgico específico (adenoamigdalectomía, amigdalectomía, uvulopalatofaringoplstia, cirugía para la corrección de la obstrucción nasal o cirugía estética facial para la corrección ósea del maxilar y la mandíbula) puede ser realizada en algunos casos.